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Mitos4 min de lectura

Distorsión de la imagen corporal: Espejito, espejito… ¿por qué aún no me veo como quiero?

Distorsión de la imagen corporal: Espejito, espejito… ¿por qué aún no me veo como quiero?

A Eva no le gusta su nariz. Si pudiera se la cambiaría. No le gustan sus pechos, cuando pueda se pondrá unos implantes. La verdad, tampoco le gusta la proporción entre su cadera y cintura que se aleja de los cánones de belleza de las revistas y de las mujeres más lindas de Instagram. Hace un año que va fielmente al gimnasio y sigue con cuidado la dieta de su nutricionista, pero no hay forma, los resultados parecen no llegar. Su disciplina solamente iguala el nivel de ansiedad que siente. El espejo es su peor enemigo, pero es el único que le dice “la verdad” o al menos eso es lo que ella, inconscientemente, decidió creer. Y esa creencia le está haciendo daño.

Como Eva, hay muchas chicas que tienen una imagen distorsionada de sí mismas. Según diferentes estudios realizados, (Raich RM. Trastorno de la imagen corporal: evaluación y tratamiento; y Distorsión de la imagen real, percibida e imaginada, Bobadilla Suárez y López Ávila) este fenómeno es mucho más frecuente, de forma desfavorable en las mujeres.

Hablamos de IMAGEN DISTORSIONADA cuando la visualización del propio cuerpo en nuestra mente no corresponde fidedignamente con la realidad.

Si te pido que imagines tu cuerpo en este momento, esa es tu percepción y responde a diferentes factores:

  • Cognitivos (cómo aprendiste a percibirte desde tu infancia. Cómo te veían en tu familia).
  • Emocionales (el rechazo o aceptación que recibes por tu imagen de otros y de ti misma y el nivel de tu autoestima)
  • Conductuales (Según la imagen que tengo de mi persona, tengo comportamientos que van a la par de esa imagen. Si la imagen de mí mismo es la de un super atleta, es más probable que me alimente más sanamente. Si la imagen de mí mismo es la de una persona obesa con gusto por las golosinas, tal vez me sea más fácil comer un kilo de helado).
  • Socioculturales (Se refiere a los patrones de belleza de la sociedad y el castigo social por no cumplirlos. Hay sociedades y momentos históricos en que se consideraba bello el exceso de peso).

El mayor problema es para las mujeres

La distorsión de la imagen corporal acarrea una enorme INSATISFACCIÓN. En los estudios mencionados, se demostró que un mayor porcentaje de hombres se percibió más delgado de lo que en realidad es, mientras que las mujeres se percibieron con mayor peso del que aparentaban o tenían realmente.

Ten presente:

  • IMAGEN DE MEMORIA: Es decir, si te imaginas a ti misma, ¿cómo describirías tu cuerpo? En este ejercicio recurrimos a nuestra memoria.
  • IMAGEN PERCIBIDA: Acá, te desvistes frente al espejo y describes tu cuerpo.
  • ESTADO REAL: que estaría dado por tus medidas, tu índice de grasa corporal y el nivel de armonía de tu cuerpo.

A mayor diferencia entre las imágenes y el estado real, mayor puede ser el problema.

Consecuencias

Desde desórdenes alimenticios (anorexia, bulimia, vigorexia en los hombres, fatorexia), el rechazo a reflejarse en un espejo o hasta la ‘adicción’ a las continuas cirugías estéticas hasta un punto de distorsión exagerada de lo que se percibe, socioculturalmente, como belleza y tiende a la artificialidad, son las consecuencias que atentan contra la salud de cientos de miles de mujeres en el mundo.

Muchas veces, las causas radican en problemas de autoestima y falta de aceptación, poca tolerancia al rechazo, la relación con los padres hasta la tendencia a comportamientos obsesivos.

Claves para superar el problema

  • Todo trabajo de TRANSFORMACIÓN PERSONAL debe partir desde la ACEPTACIÓN. Si no empiezas por aceptarte, algo de tu transformación te va a hacer ruido. ESTE ES MI CUERPO, ME PERTENECE.
  • VALIDACIÓN: Soy mucho más que mi cuerpo. Soy mucho más que mi rostro. Pero también soy mi cuerpo y también soy mi rostro. TRABAJA TU AUTOESTIMA, SIEMPRE. ¡Recurre a un coach o a un profesional si lo necesitas!
  • GRATITUD: Gracias a mi cuerpo que me permite moverme, respirar, bailar, caminar, correr, cargar cosas, hacer deporte, amar…
  • MEJORA LA CALIDAD DE TUS VÍNCULOS: Una red de apoyo y contención siempre es importante, más en momentos en que no estás siendo tu mejor amiga.
  • PRIORIZAR LA SALUD sobre la estética, pero entender que SALUD, ESTÉTICA, FITNESS Y LONGEVIDAD pueden ir de la mano. Un entrenador capacitado te guiará al respecto.
  • RECONOCER EL PROBLEMA Y SOLICITAR AYUDA TERAPÉUTICA: Si no estás pudiendo reconocer y valorar los resultados de tus rutinas de entrenamiento y crees tener una imagen distorsionada de tu imagen, acude a un psicólogo profesional.

Pedir ayuda es para valientes. No dudes en dar el primer paso hoy. Y si lo requieres, escríbenos para asesorarte. No siempre el espejo te va a decir la verdad.